Volver al 2017, un relato más que histórico

 

“Aunque el capitalismo es, en principio, fuertemente individualista, ha contribuido en la práctica a reforzar la tendencia a la integración, ya que ha hecho nuestras vidas cada vez más interdependientes. Por otra parte, el bienestar económico sin precedentes que ha producido en las economías modernas hizo que pudieran aceptarse obligaciones sociales que anteriormente nadie hubiera podido «permitirse”

Amartya Sen

El año 2017 en Venezuela será recordado por la eclosión de la más cruel represión cometida contra los estudiantes y ciudadanos de a pie, quienes reclamaban mejores niveles de vida, progresividad y libertad a una hegemonía instalada en el poder para atropellar la dignidad ciudadana y deconstruir la moral , es este el año de la distopía totalitaria, de los juicios militares, de los escudos de cartón en contra de las balas, de los jóvenes de anchas espaldas y sus congéneres femeninas casi niñas empujando barricadas de guardias nacionales y enfrentándose a una fauna mecánica de vehículos de represión, la ballena con su chorro de agua que arrasa, revuelca y humilla, el rinoceronte en cuyos ejes se enredaban los cabellos de la juventud hasta ser aplastados, literalmente aplastados bajo el peso del poder total.

La población salió a las calles por algo y tras algo, las motivaciones de estas protestas subyacían en una horrida crisis económica, en el impacto de las decisiones de una hegemonía en el poder a quien poco le importaba el bienestar ciudadano.

Heridos, detenidos, fallecidos y la suma del horror son el balance en contra de cualquier amago por aproximarse a estos autócratas inmisericordes, quienes además demuestran la obscena tara de la cleptocracia rastacueros, a una población defenestrada a la miseria, los conflictos sociales no son espontáneos obedecen a unas causan que los impulsan generalmente relacionada con las políticas en materia económica que lejos de generar bienestar, igualdad y progreso, suman dolor y agonía. Así pues 2017 es el año de la inflexión causada por la acumulación fallida de vicios en el ejercicio del poder, en ese año justamente en el mes de noviembre entramos en la antigualla de la hiperinflación, por un lapso de cuarenta y siete meses, sin haberla superado solo exhibiendo los efectos de una política ultra contractiva de destrucción del gasto público, aunada al default o cesación de pagos por 127,5 millardos de dólares.

En 2017, entramos en el túnel de la hiperinflación y el aparato productivo nacional medido por el producto interior bruto, daba cuanta de estar en una estrepitosa caída cuyo valor de acuerdo a las cifras del BCV, se contabilizaban en -41,8%, ningún sector de la actividad económica daba indicios de recuperación, el éxodo y la diáspora se hicieron virales, la educación y la salud eran antinomias, en suma el chavismo había producido las mismas condiciones que justificaban su ascenso al poder y los dos intentos de golpes de estados mutados en fechas heroicas por la neolengua de la dominación.

Es menester aclarar, que estas condiciones eran previas a las sanciones, anteriores a ellas, es decir unas circunstancias incompatibles con la vida y la dignidad que se producían ex ante a las sanciones, este año 2017 sería la inflexión hacia el poder total, hacia el horror totalitario y desde luego hacia la destrucción ciudadana y republicana de un país entero, los años posteriores solamente agudizaron los síntomas observados y claro está se produce un efecto de rebote en la economía que es catalogado como recuperación, pero que debe ser analizado en el contexto de su verdadero impacto, de lograrse un crecimiento de 10% interanual, se requerirían 17 años para volver a las cifras del 2012.

El aumento salarial, solo se aplica a la administración pública, pues la administración privada paga y desde hace mucho tiempo atrás cifras salariales muy por encima de estos valores, indicar que las sanciones son la causa de la singularmente ruinosa situación económica es cuando menos reduccionista y así lo demuestran las cifras del PIB e inflación explanadas anteriormente, extraídas del Banco Central de Venezuela.

Finalmente las condiciones de 2017, eran insostenibles causantes de una antinomia en materia económica que produjeron los conflictos callejeros y las claras violaciones a los Derechos Humanos recogidos y ratificados por la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas, determinar sí las sanciones causaron los resultados depende del logro de las condiciones electorales para 2024, de hecho Estados Unidos ha limitado el acercamiento con Venezuela al plano petrolero y en materia de mercado, solo podríamos ofrecer 200 mil barriles de petróleo diario, una cifra marginal para el mercado mundial y para sustituir a Rusia.

La recuperación medida en cifras de 8,7% son la resulta de un rebote luego de ocho años de caída de la actividad económica y de una contracción de 80% en el PIB, esta recuperación proveniente de una contracción brutal del gasto público y la aplicación de un default selectivo a toda la administración pública, amén de la cesación de pagos a los acreedores, ha supuesto que de la mano de la recuperación de los precios del petróleo y la supervivencia de un sector privado anti frágil, se produzca un efecto goteo, la miniaturización de la economía venezolana hacen ver que este efecto de goteo de quienes reciben divisas provenientes del sector privado, aquellos que están usando sus ahorros y quienes están asociados al poder, puedan acceder a ciertos mercados generando una irreal situación de bonanza.

Lo importante de la recuperación de la economía es su sostenibilidad, por ello es un efecto de forma más que de fondo, las cifras de la actividad petrolera aún en descenso serán mayores que las alcanzadas en periodos anteriores, pues sencillamente nos estamos comparando con una absoluta herrumbre en este sector, la meta es llegar a producir un millón de barriles, pero la realidad nos ancla en 720 mil barriles diarios, de allí que la posibilidad de sustituir a Rusia es absolutamente irreal.

Aún estamos en un umbral de hiperinflación, la contribución del crédito es absolutamente baladí y una economía sin acceso al crédito no puede crecer, su industria bancaria no puede intermediar y menos aún con los altos estándares de encaje legal, el índice de intermediación subió de 13,06% a 13,53%, de cada cien bolívares la banca presta catorce bolívares, el trimestre cierra para la banca con una contracción de intermediación de -6,41%, la banca sobrevive del coste de las comisiones, platearse sendas de recuperación pasan por el tamiz de la sostenibilidad y la frecuperación democrática e inetitucional.

«De hecho, en la terrible historia de las hambrunas mundiales es difícil encontrar un caso en el que haya habido hambruna en un país con una prensa libre y una oposición activa dentro de un marco institucional democrático. […] La libertad negativa de la prensa y los partidos de la oposición para criticar, escribir y organizar la protesta puede ser muy eficaz en la protección de la libertad positiva elemental de la población más vulnerable

Amartya Sen.

 

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