Disturbios dejan más de 100 heridos en la isla francesa de Córcega

Francia expresó este miércoles su disposición a negociar una “autonomía” para Córcega, una propuesta acogida con cautela por los políticos locales tras dos semanas de tensión en la isla y que generó polémica a 25 días de la elección presidencial.

“Estamos dispuestos a llegar hasta la autonomía” para Córcega, dijo el ministro del Interior, Gérald Darmanin, al diario Corse-Matin. “La pregunta es saber qué es esta autonomía. Tenemos que discutirlo. Y esto tomará tiempo”, precisó.

La isla francesa de Córcega vive desde hace dos semanas manifestaciones y disturbios por el brutal ataque a un independentista corso preso. ¿Qué hay detrás de esta explosiva situación que obligó a París a enviar a su ministro del Interior?

El 2 de marzo, un preso de la cárcel de Arles (sur), presentado como “yihadista”, intentó asfixiar a Yvan Colonna, el más famoso de los activistas corsos y condenado por el asesinato del prefecto Claude Erignac en 1998.

Desde entonces, este expastor de 61 años, que siempre negó su implicación en el asesinato y pidió su acercamiento a cárceles corsas, se encuentra en coma. Su estado “sigue siendo muy grave”, indicó el martes su abogado.

Al grito de “Estado francés asesino”, miles de personas se manifestaron en esta isla del Mediterráneo, gobernada por nacionalistas corsos.

La tensión aumentó el domingo cuando una protesta multitudinaria en Bastia degeneró en “disturbios” y atacó edificios públicos, según la fiscalía. Un centenar de personas resultaron heridas, entre ellas 77 agentes.

Francia-Córcega, ¿una relación especial?

Córcega, que cuenta con unos 350.000 habitantes y un tamaño similar a Puerto Rico, se incorpora a Francia en la segunda mitad del siglo XVIII, tras pasar por varios reinos europeos y un breve período independiente.

El encaje en Francia de la cuarta isla más grande del Mediterráneo, donde nació Napoleón Bonaparte en 1769, ha evolucionado con el tiempo: de formar parte de un región con Marsella a lograr un estatuto especial.

En un país menos descentralizado que sus vecinos España o Alemania, Córcega posee desde 1990 de un estatuto particular, similar al de los territorios franceses en el Caribe -Guadalupe y Martinica- y a Mayotte.

Desde enero de 2018, Córcega está considerada como colectividad territorial, que aúna las funciones departamentales y regionales, y gestiona nuevas competencias como el deporte, transportes, cultura y medio ambiente.

¿Cuáles son las reivindicaciones?

Los responsables y manifestantes corsos piden al Estado conocer la “verdad” de la agresión, el acercamiento a la isla de los activistas presos en otras regiones de Francia, como Colonna, y abordar el futuro de Córcega.

“Urge construir con Córcega una verdadera solución política”, dijo el lunes a la AFP el presidente regional, el nacionalista Gilles Simeoni, después que París anunciara el inicio de un “ciclo de discusiones”.

El ministro francés del Interior, Gérald Darmanin, abordará a partir del miércoles con responsables locales las condiciones de una “evolución” del encaje de Córcega en Francia, “según lo dispuesto en la Constitución”.

Según el diario regional Corse Matin, esta referencia a la Constitución hace temer a los responsables locales que París vete algunos de sus reclamos: reconocimiento del pueblo corso, estatuto fiscal, más autonomía, etc.

¿Qué responde el gobierno francés?

Además del diálogo, el gobierno francés tomó algunas decisiones simbólicas, pero claves para una isla que durante cuatro décadas estuvo sacudida por los atentados del Frente de Liberación Nacional de Córcega (FNLC).

El primer ministro francés, Jean Castex, retiró un estatuto especial para Colonna y otros dos miembros del “comando Erignac”, Pierre Alessandri y Alain Ferrandi, allanando el camino a su traslado a cárceles corsas.

“Una vez encendida la llama, será difícil apagarla”, advierte François Kraus, de la empresa de análisis político Ifop, para quien la situación podría empeorar si el gobierno “no cede también en el plano institucional”.

La tensión en Córcega llega semanas antes de la primera vuelta de la elección presidencial en Francia, el 10 de abril, si bien no logra abrirse un hueco en la agenda de una campaña electoral marcada por la guerra en Ucrania. (I)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.