Qué es el estatus de neutralidad que pide Vladimir Putin para Ucrania

El presidente ruso Vladimir Putin exige _entre otras condiciones_ que Ucrania cambie su Constitución para consagrar la neutralidad y así se abstenga de ingresar a la Unión Europea o a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Según recoge Fabián Novak en su obra La neutralidad en el derecho internacional contemporáneo, la neutralidad puede adoptar las siguientes modalidades:

Neutralidad ocasional La que adopta discrecionalmente un Estado ante un conflicto bélico concreto del que quiere permanecer al margen. Al declararse neutral asume un régimen jurídico que, al tiempo que le reconoce unos derechos, le impone una serie de obligaciones. Estas giran alrededor de dos ideas fundamentales: abstención e imparcialidad.Neutralidad permanente Los mismos derechos y obligaciones que las Convenciones de La Haya establecen para la neutralidad ocasional son aplicables a la neutralidad permanente. La diferencia estriba en que el Estado permanentemente neutral debe ser mucho más riguroso en el cumplimiento de sus obligaciones de abstención e imparcialidad. Sobre todo en materia de imparcialidad se le exige que evite alianzas o compromisos que pudieran llevarle en el futuro a perder su neutralidad. El Estado Vaticano se ubican en este punto.

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Estado no alineado

El presidente ucraniano Víktor Yanukóvich (2010-2014) introdujo en la Constitución el no alineamiento de su país en bloques militares, sean occidentales u orientales.

Yanukóvich fue derrocado el 22 de febrero de 2014, luego de enfrentar las protestas que estallaron el 21 de noviembre de 2013, cuando su gobierno se negó a firmar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. En la revolución conocida como Euromaidán se registraron más de cien personas fallecidas.

Después del derrocamiento de Yanukóvich, Rusia se anexionó en marzo la península de Crimea y al mes siguiente en las regiones orientales de Donetsk y Lugansk se produjo la sublevación prorrusa.

Ucrania permaneció no alineada hasta diciembre de 2014, cuando la Rada Suprema (Parlamento) aprobó renunciar a ese estatus.

Las enmiendas legislativas fueron propuestas por el entonces presidente ucraniano Petró Poroshenko (2014-2019), e incluyeron directamente una norma sobre la cooperación con la OTAN “para cumplir con los criterios necesarios para ser miembro de esta organización”.

Además, en la ley sobre los principios de la seguridad nacional de Ucrania se incorporó un precepto según el cual entre los intereses nacionales prioritarios figura la integración de Ucrania en el espacio político, económico y jurídico europeo con el fin de ser miembro de la Unión Europea y de la OTAN.

En el documento de Poroshenko con el que acompañó sus iniciativas, se argumentó que la “agresión de Rusia a Ucrania”, la “anexión ilegal” de Crimea y “la intervención militar en las regiones orientales” obligan a buscar garantías más eficaces de independencia, soberanía, seguridad e integridad territorial de Ucrania”.

La decisión ucraniana fue recibida negativamente por Rusia, que considera como una amenaza a su seguridad nacional la sola posibilidad de que la OTAN pueda acercar sus estructuras militares a las fronteras rusas.

Antes de la votación en la Rada en diciembre de 2014, el entonces primer ministro ruso Dmitri Medvédev advirtió de que la renuncia de la nación vecina a su estatus de país no alineado “es, de hecho, una solicitud de ingreso en la OTAN, que convierte a Ucrania en un enemigo potencial de Rusia”. La decisión ucraniana tendrá “consecuencias negativas”, agregó.

Ucrania en todo este tiempo, pese al avance de las conversaciones, no logró ingresar a la OTAN.

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El pasado 24 de febrero, Putin ordenó la invasión militar en Ucrania bajo el pretexto de proteger a la población rusohablante de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk, y exigió la desmilitarización y “desnazificación” del país vecino.

El Kremlin declaró que Rusia detendrá su ofensiva militar en Ucrania si Kiev acepta sus condiciones, que incluyen el reconocimiento de Crimea como territorio ruso, la independencia del Donbas, las regiones prorrusas de Donetsk y Lugansk, así como la enmienda a su Constitución para renunciar a su ingreso en “cualquier bloque”. (I)

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